Claves para explicar lo que nos ocurre hoy

Juan María Laboa

Maestra de la vida

Madrid, PPC, 2018

Reconozco que he leído este libro movido por una incontrolada curiosidad y confieso que seguiré releyéndolo con el fin de comprobar hasta qué punto me sirve para iluminar los episodios que, de manera vertiginosa, se suceden cada día en nuestra convulsa sociedad. Es cierto que la Historia sirve -debe servir- para interpretar el significado de la vida actual, pero también es verdad que, para aplicarla de manera correcta, es imprescindible que el especialista -el historiador profesional- nos descubra las claves y nos explique las fórmulas adecuadas para descifrar sus mensajes. Esta ha sido, a mi juicio, la habilidad que nos demuestra Juan María Laboa, profesor ordinario de la Universidad de Comillas, cuando analiza, nos cuenta y nos explica el sentido -en el doble significado de esta palabra- de los sucesos, de las corrientes, de las modas y de los problemas que nos apremian hoy.

Tras preguntarme insistentemente sobre las razones que determinaban mi progresivo interés durante el proceso de la lectura, he llegado a la conclusión de que cada uno de los capítulos responde, al mismo tiempo, a las tres preguntas que me impulsaron a su lectura: ¿qué ocurrió ayer? ¿qué está ocurriendo ahora? y ¿qué ocurrirá mañana? Este libro trata sobre  el cristianismo o, mejor, sobre nuestra vida cristiana. Analiza los valores fundamentales, los principios básicos y las pautas peculiares que aplican los ciudadanos que siguen a Jesús de Nazaret, pero lo hace, no de una manera abstracta, sino en conexión con los hechos que aparecen en los medios de comunicación. Se refiere a Dios, a Jesús, a la Iglesia, al Papa, a los Obispos, al clero, a las fiestas, a la literatura, al arte, a  la muerte, pero relacionando los mensajes evangélicos con la situación política, social, económica y cultural de la actualidad mundial y española. Y lo cuenta de una manera clara, breve y valiente.

Aunque el libro recoge artículos publicados en la revista Religión y Escuela durante los diez últimos años, sus destinatarios son, no sólo los profesores de religión sino también los que enseñan las diferentes disciplinas en los distintos niveles académicos en centros religiosos o estatales y, por supuesto, los sacerdotes, los religiosos, los catequistas y los agentes de pastoral que han decidido conectar los contenidos de sus respectivas programas con los asuntos que hoy preocupan a los creyentes cristianos. Como explica agudamente el autor: “Desmenuzar el pasado con interés y pasión consigue atraer, interesar y formar la mente”. La historia es, con frecuencia, el instrumento más poderoso de información, de confrontación y de reflexión.

Sólo los pueblos que conocen el significado de su pasado son capaces de afrontar con ventaja el futuro (p. 95).

José Antonio Hernández Guerrero

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