La dimensión racional de la fe

Richard Bastien

Cinco defensores de la fe y la razón

Madrid, Rialp, 2019

Los teólogos, los catequetas y los agentes de pastoral coinciden en que las tareas de Evangelización que, como es sabido, tienen como objetivo dar a conocer la vida de Jesús de Nazaret, deberían ser precedidas por un proceso “pre-evangelizador” cuyo principal objetivo consiste en disolver los prejuicios que impiden la conversión a la fe y la integración en la comunidad cristiana. Hemos de tener en cuenta que esta tarea era ya una práctica tradicional incluso en la “apologética”. Es posible que los mayores recuerden los “preambula fidei”, las consideraciones previas que se hacían para preparar la mente y el corazón de los destinatarios de las predicaciones. Consistía, según Santo Tomás, en la explicación de aquellas verdades intermedias o fronterizas que son a la vez objeto (o supuestos) de la Revelación y de la razón.

En mi opinión, este libro nos proporciona una estimable ayuda para iniciar ese imprescindible sendero pastoral mostrando cómo el pensamiento y la fe no son incompatibles sino que, por el contrario, es posible y necesario armonizar la ciencia y la filosofía con las convicciones cristianas. Las palabras y las conductas de cinco intelectuales anglófonos (escocés, irlandés, inglés y americano) expuestas con claridad y con rigor en este libro nos proporcionan razones convincentes para comprender que la fe cristiana no es sólo un impulso emotivo sino también el resultado de un proceso complejo en el que interviene el pensamiento racional de manera diferente según la preparación intelectual de cada persona. Tengamos en cuenta, además, que un dato importante es la decisión común y razonada de estos escritores que habían sido educados en una cultura protestante, fue la de solicitar ser recibido en la Iglesia Católica. Siguiendo unos procesos diferentes pero convergentes, todos ellos fueron descubriendo la racionalidad, la vitalidad y la capacidad de los contenidos teológicos de las enseñanzas católicas para resolver los problemas morales, familiares, sociales e, incluso, políticos.

Alasdair MacIntyre, filósofo especialista en Ética y Política, apoyándose en la doctrina aristotélica, devuelve a las virtudes un valor fundamental. Clive Staples, un medievalista, apologista cristiano, crítico literario y novelista, muestra la íntima conexión entre la moral cristiana y la ley natural. Chesterton, como periodista y novelista, explicó de manera aguda y a veces irónica la contradicción de quienes, por dejar de creer en Dios, estaban dispuestos a creer en todo. Peter Kreef, apoyándose en el pensamiento de la tradición filosófica clásica, analizó los problemas del Mal. Y John Henry Newman explica su conversión al catolicismo como el resultado de un dilatado, duro y complejo proceso de estudio, de reflexión y de oración. En mi opinión, la lectura de este libro, además de orientar las tareas de evangelización puede proporcionar unos poderosos estímulos para emprender ese proceso de la Nueva Evangelización entre los creyentes que ha sido promovido sucesivamente por los papas San Pablo VI, San Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco.

José Antonio Hernández Guerrero

Comentarios cerrados.