«Doy gracias a Dios por vosotros, especialmente en este tiempo difícil»

Mons. Zornoza ha dirigido una carta a los sacerdotes diocesanos de Cádiz y Ceuta con motivo de la fiesta de San Juan de Ávila, que se celebra mañana, 10 de mayo. Una fiesta que, en circunstancias normales, es muy celebrada en el clero diocesano con un encuentro fraternal y la celebración de la Eucaristía, algo que, es impensable en estos momentos. En su misiva, el Obispo de Cádiz y Ceuta señala «doy gracias a Dios por vosotros, especialmente en este tiempo difícil para toda la sociedad, y por vuestro ministerio fielmente desempeñado a pesar de todos los inconvenientes sobrevenidos». Un agradecimiento que se suma al que  pidió a los fieles en su mensaje semanal de Cope por el don de los sacerdotes.

Mons. Zornoza recuerda también que, debido a la crisis del Coronavirus  «hemos tenido que reinventar de modo admirable muchas actividades y formas de acompañamiento para no dejar a nadie desatendido. A este testimonio discreto y laborioso se añade el comportamiento entregado y hasta heroico de muchos hermanos sacerdotes sirviendo en hospitales y otros lugares de riesgo».

Aludiendo a la figura del Apóstol de Andalucía y patrono del Clero secular español, el Obispo destaca «Ojalá su recuerdo alimente en nosotros el deseo de parecernos a él en su amor profundo a Jesucristo, compartir sus sentimientos, en su devoción a la Eucaristía, su tierna relación con la Virgen María, su ardor apostólico por dar a conocer ese amor de Dios que se ha manifestado en Jesucristo y que es como fuego del Espíritu Santo».

Mons. Zornoza se refiere además a la carta que el Cardenal Beniamino Stella, Prefecto de la Congregación para el Clero de la Santa Sede, ha dirigido a los sacerdotes españoles con motivo de esta fecha en la que recuerda a los sacerdotes, que no han dejado la atención pastoral en este tiempo de epidemia, poniendo incluso en riesgo su vida o incluso perdiéndola, como los más de 50 sacerdotes españoles fallecidos a causa del coronavirus, un testimonio que constituye, “un buen antídoto contra la tentación de utilizar egoístamente el ministerio sacerdotal, para alcanzar bienes materiales, prestigio o intereses particulares».

En la carta el Obispo recuerda además la invitación expresa del Santo Padre para que unirse el próximo jueves día 14 de mayo a una Jornada Mundial de Oraciónayuno y caridad, ante el peligro de la pandemia del Covid-19, «invocando a Dios Omnipotente a que salve el mundo –junto a todos los pueblos del mundo y diferentes religiones—  ayudándonos a superar la pandemia, para restituir la seguridad, estabilidad, salud y prosperidad, de modo que, cesada esta crisis pandémica, nuestra Tierra pueda resultar lo más rápido posible un lugar de acogida para la humanidad y la fraternidad humana».

 

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