Ocho personas de nuestra diócesis serán condecoradas con la Medalla Pro Ecclesia Gadicense et Septense

Con motivo de la próxima celebración, el domingo 12 de noviembre, del Día de la Iglesia Diocesana, el obispo diocesano, Mons. Rafael Zornoza, hará entrega de ocho nuevas  medallas «Pro Ecclesia Gadicense et Septense».  Esta distinción, que se presentó en el marco del Año Jubilar por el 750 Aniversario del Traslado de la Sede de Medina Sidonia a Cádiz y el 600 de la creación de la diócesis de Ceuta, reconocen la dedicación de personas de nuestra diócesis en favor de la Iglesia en ámbitos como la cooperación en la misión evangelizadora, la atención a la comunidad parroquial, la caridad o el desarrollo de iniciativas pastorales.

D. Antonio Rodríguez Lucena, SDB, (a título póstumo), D. Diego Valencia Pérez (a título póstumo), Dña. Carmen Pemán Medina, D. Eduardo Abadía Tenorio, D. Jesús Costa Regueiro, D. Fermín Leiva Molina, D. Juan Vivas Rodríguez, y Dña. Encarnación Chica Merino, de la Institución Teresiana, son las personas cuya labor en nuestra comunidad diocesana se verá reconocida con esta distinción.

En esta ocasión, Mons. Rafael Zornoza hará entrega de las medallas en dos celebraciones que tendrán lugar en la Catedral de Cádiz, el próximo domingo 12 de noviembre, a las 12.00 horas; y en la Parroquia de Nuestra Señora de la Palma de Algeciras, el miércoles, 15 de noviembre, a las 19.00 horas.

A continuación, ofrecemos una breve reseña biográfica de los condecorados con la Medalla Pro-Ecclesia Diocesana.

R.D. ANTONIO RODRÍGUEZ LUCENA, SDB

Nació en Écija, en 1948. Llamado por el Señor a la vida consagrada, hizo su profesión religiosa en 1963. Tras realizar sus estudios eclesiásticos en San José del Valle, Turín, Sanlúcar la Mayor y Sevilla, fue ordenado presbítero en 1977.

A lo largo de su dilatado ministerio, desarrolló su labor pastoral en diversas localidades de las provincias de Sevilla, Badajoz y Cádiz. A raíz del atentado que sufrió en enero de este año, se le detectó un cáncer, que provocó que su salud fuese menguando, aunque no así su ministerio presbiteral y su atención a la parroquia.

Entregó su alma al Señor el pasado 9 de octubre, a los 75 años de edad, 59 de salesiano y 45 de sacerdocio. Sus hermanos salesianos, y cuantos le trataron, le recuerdan como un salesiano entregado, hombre de fe, trabajador, responsable y muy devoto de María Auxiliadora.

D. DIEGO VALENCIA PÉREZ

Natural de Algeciras, donde nació en 1957. Casado con Ana María Aguirre, ha sido padre de dos hijos y abuelo de dos nietos.

Integrado en la parroquia de Nuestra Señora del Carmen desde niño, supo atraer a muchos jóvenes del barrio al mundo cofrade, apartándolos de los malos ambientes y aportando toda una cantera de juventud al mundo cofrade algecireño.

Durante sus últimos años, prestó servicio como sacristán en la parroquia de Ntra. Sra. de la Palma, realizando una labor ejemplar de cuidado del templo, y de servicio a la comunidad y a toda persona que necesitaba algo de la parroquia. También seguía ayudando a los vecinos de su barrio, procurándoles alimentos y ropa. Todo ello, hizo de Diego una persona muy popular y querida en Algeciras.

Tristemente, le arrebataron la vida en un absurdo atentado, un 25 de enero de 2023, mientras ejercía su labor en la parroquia.

DÑA. CARMEN PEMÁN MEDINA

Nació en Cádiz, en 1934. Se casó, en 1959, con el Teniente de Navío, D. Gonzalo Gómez-Pablos (qsgg). Desde muy temprana edad sintió una viva preocupación por las mujeres trabajadoras carentes de medios de instrucción. Esa preocupación la llevó a organizar grupos de catequesis de adultos y diversas actividades de promoción integral de la mujer, primero en El Puerto de Santa María, y después en Cádiz, donde inició un taller de costura industrial organizado por Caritas Diocesana. Desde hace muchos años es voluntaria en la Caritas parroquial del Rosario de Cádiz, donde continúa prestando sus servicios. Y es un referente entrañable para toda la comunidad parroquial.

Carmen Pemán destaca por su profunda piedad, su trato exquisito, su espíritu apostólico, gran generosidad y profundo sentido eclesial. Al cumplir los 83 años, renunció a continuar con su labor de catequista. No obstante, cada semana, acompaña las catequesis desde el Sagrario, pidiendo por los niños, padres y catequistas.

D. EDUARDO ABADÍA TENORIO

Nació en 1941, en Algeciras. Casado en 1971 con Cristina, colaboradora infatigable en sus tareas apostólicas. Son padres de dos hijos.

Integrado desde niño en la parroquia de Nuestra Señora de la Palma, fue monaguillo, catequista de jóvenes, miembro de la Juventud Obrera Católica y de los Cursillos de Cristiandad. Más adelante, se incorporó a la parroquia de la Piñera, entró en contacto con la espiritualidad de Carlos de Foucauld, que ha marcado profundamente su forma de vida.

En un esfuerzo por compartir la vida y las luchas de los más pobres, se integró, junto a su esposa, en la parroquia de Pastores, que iniciaba su andadura. Allí vivió una fecunda experiencia de evangelización de la que nació una comunidad parroquial muy viva e integrada en la realidad del barrio.

En 1999 se integró como voluntario en la Pastoral Penitenciaria. En la actualidad visita semanalmente diversos módulos del Centro Penitenciario de Botafuegos, donde desarrolla labores de acompañamiento, catequesis y animación de las celebraciones. Especial afecto le profesan los internos del módulo de extranjeros, musulmanes en su mayoría, a los que dedica mucho tiempo y cariño. Esto le ha merecido que se le conozca cariñosamente como “el apóstol de los musulmanes”. Y, a pesar de que su salud ha quedado muy limitada, sigue sacando fuerzas para visitar a los internos cada semana.

D. FERMÍN LEIVA MOLINA

Nació en 1951, en Algeciras, en el seno de una familia trabajadora y humilde. Se casó en 1975 con Rosi, su ejemplar esposa, con la que ha tenido cuatro hijos, y ocho nietos.

En 1981 el matrimonio fijó su residencia en la barriada del Saladillo. Allí su esposa se integró muy activamente en la nueva parroquia. Entretanto, Fermín se limitaba a colaborar puntualmente, en pequeños servicios que le pedía el párroco, pero sin dar el paso definitivo de fe. Invitado por su esposa a un encuentro de la Renovación Carismática, vive una profunda conversión al Señor, y comienza a acudir asiduamente a la parroquia y a participar en la oración de adoración y alabanza.

En la actualidad forma parte de la comunidad parroquial del Corpus Christi, en cuya feligresía reside. Es presidente de la AA.VV. de su barrio y secretario de la coordinadora de AA.VV. de Algeciras. Desde 2004, también es voluntario de la Pastoral Penitenciaria, en el Centro de Botafuegos. En los módulos, se hace muy cercano a los internos, anunciando el Evangelio y orando con ellos. Su testimonio personal: “Yo estuve perdido como vosotros, y Dios me salvó”, emociona y causa gran respeto entre los internos. Todas las semanas prepara cuidadosamente sus catequesis y enseñanzas. Y es un gran promotor de la Adoración Eucarística entre los presos.

D. JESÚS COSTA REGUEIRO

Nacido en Cádiz, en 1944. Estudió graduado social y trabajó muchos años en la Administración de Mantenimiento del Hospital Puerta del Mar. Casado con Paquita, son padres de tres hijos y abuelos de varios nietos.

Forma parte de la comunidad parroquial de San Servando y San Germán de Cádiz, donde se ha destacado por su preocupación por el cuidado de la familia cristiana y la promoción de la liturgia y la oración comunitaria, convencido de que la oración es el alma de la vida de la Iglesia.

Ha sido presidente del Movimiento Familiar Cristiano desde 2011 al 2015. Director del Secretariado Diocesano de Oración y Espiritualidad desde su creación hasta el 2010. Y director de la Fraternidad Velad y Orad desde sus inicios hasta el 2019. Jesús es un hombre de profunda vida interior, de comunión y de paz, que transmite armonía, equilibrio, cordialidad y serenidad.

D. JUAN VIVAS RODRÍGUEZ

Nació en Ceuta, en 1950, en el seno de una familia humilde. Desde muy joven se vinculó a la parroquia de San José, en Hadú. Como le gustaba la música, se incorporó al coro de jóvenes. Allí conoció a Ana Osuna, que más tarde se convirtió en su esposa. Son padres de dos hijas. Ingresó en la escuela de Magisterio de Ceuta, especializándose en Matemáticas y Educación Especial.  La mayor parte de su vida profesional la ha dedicado a trabajar con niños con discapacidad o trastornos de aprendizaje.

Poco después de casarse fue destinado a Algeciras, estableciendo su domicilio en el Saladillo. Al comenzar la actividad de la nueva parroquia, de Santa María del Saladillo, se integró con su familia, como miembros muy activos de aquella comunidad. Su compromiso en la labor evangelizadora de la Iglesia ha sido una constante en la vida de Juan. Ha sido catequista de niños y de novios. Durante muchos años ha pertenecido al Secretariado Diocesano de Oración, animando los grupos de oración en Algeciras. También ha pertenecido a la Pastoral Penitenciaria, compartiendo con los internos el evangelio cada jueves.

Su mayor dedicación, no obstante, ha sido al coro de Santa María del Saladillo, que ha dirigido desde 1986, mientras su salud se lo ha permitido. A parte de las misas parroquiales, el coro del Saladillo ha llevado el canto y la oración a las calles del barrio, a otras localidades de la provincia, a residencias de ancianos, a la prisión y a encuentros con otras comunidades. La guitarra y la voz de Juan siempre han estado al servicio del Señor, para su Alabanza y Gloria.

DÑA. ENCARNACIÓN CHICA MERINO

Nació en Jaén, en el año 1964. Estudió Biología y Teología en Granada. En esta ciudad fue tutora y vicedirectora del Colegio Mayor Santa Fe. Más tarde, en La Línea de la Concepción, durante seis años ejerció como tutora de Secundaria y Jefa de Estudios en el Colegio San Pedro.

Durante veinte años ejerció la docencia y dirección de la Escuela Universitaria de Magisterio, donde procuró acreditar la calidad de las titulaciones impartidas, así como promover la mejor formación permanente del profesorado. En la actualidad lleva tres años destinada en Úbeda, en la Escuela Universitaria SAFA. En todos los lugares donde ha trabajado ha formado parte del equipo de pastoral, promoviendo la formación cristiana de profesores y alumnos.

Encarnación es miembro de la Institución Teresiana, en la que ha sido Consejera de Sector y Asesora de los Grupos ACIT. Como miembro de la Institución Teresiana se ha distinguido siempre por el sentido cristiano y apostólico de su labor docente.

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