Cádiz vivió en sus calles la fiesta de la fe

“Una jornada para la historia”. Así definían muchas de las personas asistentes el Vía Crucis Diocesano del pasado sábado 7 de julio.

Un acontecimiento a la altura del Año Jubilar que celebra la Diócesis de Cádiz y Ceuta con motivo del 750 aniversario del traslado de la sede episcopal de Medina Sidonia a Cádiz y los 600 años de la creación de la sede de Ceuta.

Miles de personas se dieron cita en las calles de Cádiz para vivir una jornada de recogimiento y oración, a la vez que una muestra de unidad de toda la diócesis, reflejada en las 16 imágenes participantes, y que representaban a distintas localidades del territorio diocesano.

En este sentido, se vivieron estampas inéditas por las calles de la capital gaditana. Momentos para el disfrute cofrade en el que se pudieron ver hasta cuatro estilos distintos de carga. Uno de los que más llamó la atención fue el Cristo de la Caña de San Roque, cargado al estilo malagueño.

En la plaza de la Catedral presidía el altar el obispo diocesano, Mons. Rafael Zornoza, acompañado por el Vicario General, Fernando Campos; el delegado episcopal de Hermandades y Cofradías, Juan Enrique Sánchez; el director de la Comisión para el Año Jubilar, David Gutiérrez; y el deán de la Catedral, Ricardo Jiménez; lugar en el que se fue dando lectura a las 14 estaciones del Vía Crucis.

Digno de mención fue también el acompañamiento musical que destacó por la presencia de las tres corales: Ensemble Stella Maris, Grupo de Cámara de San Pablo y la Universitaria.

En definitiva, una jornada de fervor y devoción que pone el punto y seguido a un Año Jubilar que está llamado a quedar en la memoria diocesana y que será clausurado el próximo 14 de septiembre.

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