Directora
Sra. Dña. María del Mar Manuz Leal
- Impulsar y coordinar la Pastoral del Adulto Mayor en la Diócesis, siguiendo las orientaciones y el magisterio de la Iglesia, como respuesta de cuidado espiritual de nuestra Iglesia particular.
- Animar y apoyar a las parroquias y equipos arciprestales de la Diócesis en la tarea común de implantar y desarrollar este campo específico de la pastoral, y colaborar con otros departamentos y movimientos eclesiales al servicio de las personas mayores, o con entidades y administraciones responsables en este ámbito.
- Canalizar y proponer, principalmente a través de un apostolado de personas mayores, iniciativas adecuadas para vivir activamente esta pastoral y suscitar o avivar la experiencia y fecundidad de la fe cristiana.
- Concienciar a la comunidad cristiana y a la sociedad en general sobre los valores y las potencialidades que posee la vejez como don de Dios y la fecundidad del necesario diálogo entre las distintas generaciones.
Misión:
En claro contraste con cierta visión negativa de la madurez y la ancianidad de la cultura actual, la pastoral del Adulto Mayor transmite la inmensa sabiduría cristiana sobre el sentido integral de la vida. Muy específicamente, incide en la dignidad de la persona humana en la Tercera Edad, y en su valor y aportación principal dentro la familia, la Iglesia y la sociedad de su tiempo, en colaboración con todas las generaciones.
Centrándose en el cuidado espiritual, la misión de este Secretariado es profundizar pastoralmente en la gracia del tiempo y la alianza de las edades de la vida, en el magisterio y la capacidad de testimonio que encierra la longevidad entendida como don de Dios, con sus límites y posibilidades. Integrados en la Delegación de Familia y Defensa de la Vida, colaboramos en la maduración de una fe adulta, buscando que aflore el patrimonio incalculable de experiencia y las posibilidades de bien que atesoran las personas mayores.
Afirmamos que el proyecto de cada hombre y mujer sigue en proceso en esta etapa de la existencia, que en sí misma posee una sensibilidad y una apertura propias. Hemos de seguir siempre buscando y respondiendo al plan que Dios tiene para cada uno. Con la pedagogía del amor que todos necesitamos, trabajamos con las personas mayores y para ellas, desde Cristo.
Nos acompañamos en comunión. Queremos ser un humilde y amistoso espacio de colaboración para las parroquias, centros y residencias de personas mayores; para el resto de departamentos diocesanos, para los movimientos y los distintos equipos que en nuestra Diócesis acompañen espiritualmente a las personas mayores. Juntos, estamos llamados a ser conductores del Amor de Dios por cada persona en el otoño de su vida: mujeres y hombres bendecidos con el don de una larga vida, creados todos por Él, elegidos, redimidos, nunca olvidados, tatuados en las palmas de Sus manos (Is 49, 16).
Catequesis de la vejez (Papa Francisco): https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2022/documents/20220223-udienza-generale.html



