
La Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes está realizando, desde el pasado 30 de junio y hasta el próximo 5 de julio, su tradicional peregrinación al Santuario de Lourdes, acompañando a personas enfermas y con movilidad reducida en una experiencia de fe, oración y fraternidad.
La peregrinación está presidida por el administrador apostólico de la diócesis, Mons. Ramón Valdivia, quien participa acompañado del consiliario de la Hospitalidad, P. Rubén Virués, y de varios sacerdotes, diáconos y seminaristas de la diócesis, así como de profesionales sanitarios, con la colaboración y participación de miembros de la Asociación Salus Infirmorum y estudiantes de enfermería de la misma, y de numerosos voluntarios de la Hospitalidad, que hacen posible el acompañamiento y la atención a los peregrinos, especialmente a las personas enfermas y con discapacidad.
Tras la llegada a Lourdes el pasado 1 de julio, los peregrinos realizaron su primer paso por la Gruta de las Apariciones, uno de los momentos más esperados del viaje, seguido del tradicional Gesto de la Luz y de la Misa de Apertura celebrada en la iglesia de San José. La jornada concluyó con la participación en el Vía Crucis, tanto en su recorrido por la montaña como en la pradera.
Durante el día 2 de julio, la peregrinación comenzó con la oración de la mañana antes de la celebración de la Eucaristía concelebrada en la Gruta de Massabielle, donde los participantes renovaron su confianza en la intercesión de la Virgen María. Tras la celebración, el grupo compartió la tradicional fotografía ante la Basílica del Rosario. Por la tarde participarán en la Procesión Eucarística y, ya por la noche, asistirán a la Hora Santa celebrada junto a la Hospitalidad de Coria-Cáceres en la iglesia de Santa Bernardita.
La programación continuará el 3 de julio con la peregrinación al Santuario de Notre Dame de Bétharram, donde los participantes visitarán las cuevas del lugar, celebrarán un acto mariano y la Santa Misa antes de regresar a Lourdes para participar en el Rosario de Antorchas, uno de los actos más significativos del santuario mariano.
El sábado 4 de julio estará marcado por la celebración de una Eucaristía de acción de gracias junto a la Hospitalidad de Coria-Cáceres, seguida del tradicional Gesto del Agua y de un encuentro festivo entre ambas hospitalidades.
Finalmente, el domingo 5 de julio tendrá lugar la oración de la mañana y la Misa de despedida en la iglesia de Santa Bernardita, antes de emprender el viaje de regreso a la Diócesis de Cádiz y Ceuta.
Como cada año, esta peregrinación constituye uno de los momentos más significativos de la Hospitalidad diocesana, ofreciendo a las personas enfermas la oportunidad de vivir unos días de encuentro con el Señor y con la Virgen de Lourdes, acompañadas por voluntarios, sanitarios y sacerdotes que ponen su tiempo y dedicación al servicio de quienes más lo necesitan. La convivencia, la oración compartida y la celebración de los sacramentos convierten esta experiencia en un verdadero testimonio de esperanza, servicio y comunión eclesial.



